SANAR A TRAVES DE MIS ANTEPASADOS

//SANAR A TRAVES DE MIS ANTEPASADOS

Recuerdo que la primera vez que escuche esto tenía 6 años y estaba en el nivel de Preparatorio de mi colegio. Cuando la maestra hablaba de este tema al principio no entendía que tenía que ver un árbol con mi familia. Sin embargo, a medida que fuimos realizándolo me gustó muchísimo la idea de elaborar el mío. Por supuesto en ese entonces tan solo era información de padres, abuelos y hermanos. Que iba a imaginarme yo en ese momento que este “Árbol Genealógico” se convertiría de alguna manera en una de mis herramientas de trabajo hoy día.

Comenzando por el principio el Árbol Genealógico es una elaboración de esquemas, representación gráfica, organizada y sistemática cuya forma asemeja un árbol, en donde se plasman datos reflejando claramente los ascendientes y progenitores de una persona, mostrando las relaciones de parentesco que unen a los miembros de una gran familia. También es utilizado para otros fines como buscar el pedigrí de los animales de raza, para revisar evolución de una lengua, para conocer posibles herencias de enfermedades.

En este Árbol se colocan datos importantes y relevantes de cada individuo. Nombres completos, fechas de nacimiento y muerte, títulos, carreras, y yendo más allá sueños, logros, decires… Hay otros derivados de esta práctica donde se recoge información aún más detallada que conlleva a descubrir patrones familiares complejos de la estructura familiar de por lo menos tres generaciones, estos son llamados Genograma. Hay definiciones que se usan para describir las líneas ascendentes, por ejemplo, la llamada “línea de sangre o linaje” se refiere a la filiación y sucesión masculina, y “línea de ombligo” a la filiación y sucesión femenina, también llamadas “línea paterna o línea materna” refiriéndose a las generaciones de ancestros ascendientes por el lado del padre o de la madre.

¡Para mí, el árbol genealógico tiene vida, es orgánico!, tiene una especie de memoria que se transfiere de generación en generación y que de forma inocente e inconsciente tomamos, y es aquí donde comenzamos a sentir que podemos estar viviendo un guion prescrito de eventos repetitivos en el grupo familiar. El camino de una persona esta totalmente ligado al sistema de familia del cual proviene y al cual pertenece. En las familias hay emociones, secretos y tabúes que se convierten en unos habladores silentes contundentes, que viajan en el sistema con o sin palabras y que para hacer un servicio y un balance en el sistema las generaciones siguientes tomamos y de alguna forma este “acuerdo” queda “sellado” con un lazo inconsciente de fidelidad amorosa que no nos permite mover hacia la vida.  

Armar el Árbol Genealógico de la familia no solo es un efectivo trabajo para conocer de dónde venimos y quienes fueron nuestros familiares y ancestros; con una intención más profunda se convierte en una herramienta fantástica de sanación. Tan solo el hecho de comenzar a construirlo puede ayudar a la persona a “mirar” desde otra perspectiva “ataduras añejas” heredadas de las cuales se puede encontrar liberación. Al reconocer nuestras raíces, los nombres, los caminos y algo de la historia de quienes vinieron antes que nosotros nos abre la perspectiva de quienes somos … Y la visión ilusoria que tenemos de un “yo separado” con la que vivimos también se afecta al romperse los esquemas y estructuras construidas de ese solo YO que se cree que no tiene que ver con más nada ni con más nadie… Cuando comenzamos a llenar cada espacio con nuestros familiares, los vamos “conociendo y reconociendo”, y les damos entonces su lugar preciso en el rompecabezas que vamos armando de nuestros orígenes y camino de la vida, estableciendo así un orden y un sentido de pertenencia que se va aclarando.

¡Comenzamos a expandir nuestra consciencia y a reconocer que lo que creemos que es nuestra vida es también la VIDA de todos ellos en nosotros! Y en esa expansión de consciencia también podemos decir que entonces nuestras acciones no son solo para nosotros sino para todos aquellos quienes vinieron antes que nosotros… con un sentido profundo de reconocimiento de diversidad de caminos creciendo en compasión y humildad.

Para llenar cada espacio en el Árbol podemos obtener datos por los relatos orales que nos transmitirán nuestro núcleo familiar y que son transmitidos de generación en generación. Por supuesto, estas historias que nos narren pueden ser inexactas u de cierta forma tergiversadas en cuanto a datos ya que depende del observador y su perspectiva la información que se nos transmita. Sin embrago es un buen punto de partida para luego continuar buscando, investigando y corroborando datos que podemos encontrar en documentos legales en los registros civiles como las partidas de nacimiento, defunción, carnets de identificación, títulos de propiedad, testamentos, también en los registros eclesiásticos podemos encontrar actas de bautismos y actas de matrimonios.

Una vez un maestro en el camino me dijo: “El Árbol Genealógico es como un mapa, donde el TESORO que encontraras es conocer quien en realidad eres tú” … En mi camino, el construir el Árbol Genealógico de mi familia ha abierto mis ojos hacia la conectividad de la vida y hacia la vida. 

Los invito a comenzar a elaborar esta hermosa tarea del Árbol Genealógico. Es como un juego que asocio como el armar un rompecabezas. En mi infancia había una mesita donde se comenzaba a armar un rompecabezas de muchísimas piezas, y no era tarea de un solo día. Estaba allí en la mesa y en cada oportunidad que se quería se pasaba por allí y se encontraba una pieza. ¡Que emoción era eso! Y todos los miembros de la familia estábamos involucrados. Pues la tarea a la que los invito y propongo es parecida, es destinar una gran hoja portafolio y tal vez colocarlo en una pared e ir poco a poco colocando con nombre y datos relevantes las piezas de este sublime rompecabezas que vamos armando mientras en el proceso vamos conociendo quienes somos.

Les aseguro que a medida que vayan conociendo la historia de su familia y sus relaciones ira creciendo en ustedes una especie de adicción que indiscutiblemente los ayudara en su propia búsqueda de sanación.

Nuestras familias son nuestra cuna de nacimiento, al comenzar a abrir los brazos para abrazar esta con todo lo que trae tomándolo sin escaparnos diciendo “SI” a ella es el primer paso de sanación. La toma de consciencia no significa entender situaciones vividas, no significa juzgar, criticar, condenar, más bien lejos de ello significa sentirla, reconocerla, tomarla, abrazarla e INTEGRARLA de forma incondicional.  El construir, armar, estudiar nuestro Árbol Genealógico puede cambiarnos la vida y nos ayuda a ver a nuestra cuna, nuestra familia con otra mirada.

¡Comencemos HOY a descubrir ese mapa del tesoro donde la recompensa mayor estará en descubrir quiénes somos!

 

Cathy Hernández Denis

Master Clínico Hipnoterapista

Terapeuta Sistémico

www.complecionysanacion.com

2018-12-06T12:02:25-05:00April 19th, 2017|Blog|1 Comment

One Comment

  1. Lourdes June 3, 2019 at 12:13 am - Reply

    Gracias…

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