Conozcamos más la Hipnosis

//Conozcamos más la Hipnosis

Las principales asociaciones de hipnosis a nivel mundial la define como:

Un proceso durante el cual al sujeto se le administran sugestiones que fomentan experiencias imaginativas. Durante la hipnosis el sujeto es dirigido por el hipnotizador con el fin de responder a sugestiones que producen cambios en la experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta. Las personas también pueden aprender auto-hipnosis, que sería el acto de administrarse procedimientos hipnóticos a uno mismo. Si el sujeto responde a las sugestiones hipnóticas, se infiere que ha sido hipnotizado.

Además, desde un punto de vista operativo, Kihlstrom, en 1985, señalo que la hipnosis supone una relación de comunicación entre el hipnotizador e hipnotizado que pretende generar comportamientos determinados basados en cambios en la experiencia subjetiva, respuestas somáticas y ejecución motora en función de ciertas sugestiones previas.

En conclusión, la hipnosis es un estado natural de concentración focal, activa y atenta unido a un estado de relativa desconexión de la atención periférica a los estímulos ambientales irrelevantes, que permite que la persona hipnotizada utilice al máximo sus capacidades innatas para controlar la percepción, la memoria y las funciones somáticas, aumentando el autocontrol sobre su conducta, sus percepciones y su cognición.

Es importante señalar, que para que una persona pueda beneficiarse de la hipnosis, es necesario evaluar previamente su capacidad para gestionarse o sugestionabilidad y la pertinencia de usar la hipnosis según sus características personales y del problema que presenta. La hipnosis no es una técnica adecuada para cualquier tipo de problema, ya que hay problemática en las que no es especialmente útil o relevante su utilización en el proceso. Igualmente, dependiendo de la sugestionabilidad de cada persona, habrá sujetos con bajas puntuaciones en esta característica, que no podrán experimentar hipnosis o beneficiarse sustancialmente de ella, por lo que no sería útil aplicarla en la intervención. Por lo tanto, la decisión de su uso debe basarse en la evaluación y opinión de un profesional formado en la utilización y las limitaciones de la hipnosis clínica.

Concepciones erróneas sobre la hipnosis:

Cuando escuchamos la palabra hipnosis, quizá una parte de curiosidad y otra de desconfianza, se mueve en nuestro interior. Popularmente, todos creemos saber lo que es la hipnosis. Lo hemos visto mil veces en la televisión, o en teatro, en algún espectáculo de magia en el que ocurren cosas increíbles en el que la voluntad del hipnotizado parece anulada. Pues bien, eso a lo que llamamos hipnosis en ese contexto, en realidad no son más que espectáculos de entretenimiento, y nada tiene que ver con el concepto de hipnosis clínica del que estamos hablando. Precisamente por esto, es recomendable, que antes de utilizar la técnica, aclaremos con el consultante algunos mitos sobre la hipnosis que parecen existir en la cultura popular, con el fin de desmitificar esta técnica y disipar los miedos potenciales sobre la hipnosis. Este enfoque es similar al que un clínico utiliza para presentar a los pacientes cualquier procedimiento terapéutico. Los mitos más extendidos sobre la hipnosis son:
La hipnosis es un tipo de sueño e implica pérdida de conciencia. No es cierto, el individuo hipnotizado no está dormido, está despierto y alerta participando activamente en el proceso, siendo plenamente consciente y dueño de su autocontrol.
Todos podemos ser hipnotizados lo queramos o no. La sensibilidad a la hipnosis es una característica variable entre las personas, no todos los sujetos son hipnotizables, como ya hemos señalado. La sugestionabilidad es un rasgo estable a partir de los 12 años de edad y susceptible de medición. Uno de cada 4 adultos no es hipnotizable y 1 de cada 10 lo es altamente.
La hipnosis es un estado alterado de conciencia del que puedo quedarme enganchado. La hipnosis es un estado de plena conciencia, no es un trance ni ocurre nada intrínsecamente peligroso en la hipnosis. No es un procedimiento peligroso, de hecho la mayoría de los personas la encuentran relajante ya sean más o menos sugestionables.
Bajo la hipnosis los sujetos realizan cualquier cosa que el hipnotizador les requiera y supone una pérdida del control del comportamiento. La hipnosis no es algo que se le hace a una persona, el hipnotizador no tiene ningún poder especial: el hipnotizador que induce la hipnosis no le hace “algo” al sujeto, es un proceso voluntario donde el paciente nunca va a decir o a hacer algo que no quiere decir o hacer. El consultante tiene total control de sí mismo en todo momento y puede influir por las sugestiones hipnóticas hasta el límite que considere permisible. Además, uno de los objetivos del procedimiento, es que el sujeto aprenda la técnica y pueda auto-hipnotizarse independientemente de la presencia del hipnotizante.
Bajo la hipnosis no se puede mentir. El sujeto hipnotizado tiene control voluntario sobre su conducta y puede decir lo que estime más oportuno, de modo que si desea mentir sobre algún aspecto, lo hará. Estudios experimentales señalan que la hipnosis no es necesariamente superior a otras técnicas a la hora de aumentar el reconocimiento y el recuerdo.
La hipnosis es un tipo de programa muy útil, rápido y eficaz, que no exige ningún esfuerzo por parte del paciente para cambiar de comportamiento tras su aplicación. No hay nada especialmente terapéutico en la hipnosis, es una técnica más ubicada dentro de un proceso de terapia, por si sola, no provoca cambios. Requiere esfuerzo, atención y colaboración activa del sujeto, no es una técnica pasiva, más bien, es todo lo contrario.
• Con una única sesión de hipnosis es posible solucionar cualquier problema. Como hemos señalado, la hipnosis no es más que una técnica para mejorar el autocontrol que se integra en un proceso al igual que se integra la terapia de exposición, por ejemplo. Aunque la hipnosis suele acelerar y facilitar los resultados de un tratamiento, no es lo habitual que en una sola sesión de hipnosis se resuelva el problema.

Problemas que la hipnosis puede ayudar a resolver:

La hipnosis clínica se ha mostrado como una técnica beneficiosa para personas con una amplia variedad de problemas físicos y psicológicos, como por ejemplo:
• Tratamiento de ansiedad (pánico, fobias, obsesiones) y estrés.
• Tabaquismo, control de peso y trastornos de alimentación.
• Insomnio
• Traumas y trastornos por estrés postraumático. Trastornos disociativos.
• Manejo del dolor
• Problema de autoestima. Duelo y depresión
• Aplicaciones en odontología: manejo de la ansiedad en intervenciones dentales estresantes, reducción del uso de anestesia y analgésicos químicos, bruxismo y dolor facial crónico
• Preparación al parto, reduciendo significativamente el dolor durante el parto, la necesidad de medicación y de anestesia química.
• Y muchas otras

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2018-12-06T12:02:17-05:00February 28th, 2018|Blog|1 Comment

One Comment

  1. Hipnosis May 16, 2018 at 3:51 pm - Reply

    Muy bueno e interesante este artículo.
    Gracias por compartirlo. Saludos.

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